La presoterapia es un tratamiento apto para la mayoría de las personas, pero hay algunos grupos para los que no es recomendable realizarlo. En este artículo vamos a explicar qué personas no pueden hacer presoterapia.

¿Quién no puede hacer presoterapia?
La presoterapia es un tratamiento seguro y no presenta contraindicaciones en la mayoría de las personas. No obstante, hay algunas circunstancias que hacen que sea desaconsejable realizar este tratamiento:
- Personas que hayan sufrido alguna lesión reciente en la zona a tratar.
- Personas con problemas circulatorios importantes, como insuficiencia venosa crónica, trombosis, varices, etc.
- Personas con problemas de coagulación, como enfermedades hemorrágicas o la toma de anticoagulantes.
- Personas con problemas cardíacos graves, como insuficiencia cardíaca. -
- Personas con problemas hepáticos graves.
- Personas con problemas renales graves.
- Personas con diabetes no controlada.
- Personas con trastornos psiquiátricos graves.
Alternativas a la presoterapia
Si una persona no es apta para realizar presoterapia, existen otras alternativas para mejorar la circulación y la tonificación muscular. Entre ellas se encuentran:
- Masajes terapéuticos.
- TerapiaS con láser.
- Estimulación eléctrica.
- Terapia de ondas de choque.
- Terapia de ultrasonidos.
- Ejercicio físico.
- Hidroterapia.
En conclusión, la presoterapia es un tratamiento seguro y eficaz para mejorar la circulación sanguínea y la tonificación muscular.
Si una persona no es apta para realizar presoterapia, existen otras alternativas que pueden ayudar a mejorar la circulación y la tonificación muscular como masajes terapéuticos, terapia con láser, estimulación eléctrica, terapia de ondas de choque, terapia de ultrasonidos, ejercicio físico o hidroterapia.



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