La fisioterapia es una alternativa terapéutica que tiene como finalidad principal aliviar dolores en los pacientes, así como mitigar los efectos de las dolencias crónicas que hayan podido desarrollar, ya sea de forma casual o por motivos genéticos.

Crear una clínica de fisioterapia desde cero no es una tarea sencilla, en primer lugar es necesaria una enorme inversión inicial en material y equipos de fisioterapia, también es importante invertir en material para una consulta más allá de aspectos técnicos (instalaciones adecuadas, camillas, mobiliario, etc).

Material que necesitarás para arrancar una consulta

La inversión inicial a la hora de montar una clínica de fisioterapia es muy elevada, una vez que has realizado este desembolso, el resto de los gastos se basan en mantener el material necesario.

El equipo indispensable con el que debe contar cualquier consulta de fisioterapia es el siguiente: al menos un estetoscopio, un tensiómetro, un martillo de reflejos, rollos de papel para camillas y geles desinfectantes. A esto tendrás que sumarle el hecho de acondicionar la consulta con el mobiliario básico.

Material médico

En una consulta de fisioterapia se emplean unos instrumentos médicos básicos:

  • Estetoscopio: herramienta médica que permite auscultar a los pacientes para detectar problemas cardiacos, pulmonares, etc.
  • Tensiometro: herramienta médica que permite conocer la presión arterial midiendo la fuerza del flujo sanguíneo.
  • Martillo de reflejos: herramienta médica que mide los reflejos sobre los músculos y nervios, permite conocer su reacción ante un pequeño golpe.

Consumibles

Una clínica de fisioterapia debe estar provista de material de ayuda y de higiene, no deben faltar los siguientes elementos: vendaje, gel desinfectante, rollos de papel para las camillas, guantes y jabón antiséptico.

Aceites para masajes

A estos artículos debes sumar aquellos que se utilizarán durante las sesiones de fisioterapia y que no son puramente instrumentos médicos, es el caso de los aceites para masajes. Estos aceites se utilizan paraaliviar o eliminar dolores musculares mediante su aplicación con un masaje.

  • Geles de masaje: se aplican mediante masaje y cuentan con propiedades antiinflamatorias y curativas que permiten reducir o eliminar el dolor, la mayoría cuentan con efecto frío o calor.
  • Aceites de masaje: nuestro aceite tiene una propiedad estimulante que con su aplicación ofrece una sensación calmante, muchos de ellos incluyen aroma, aunque es recomendable utilizar un aceite neutro.
  • Cremas de masaje: estas cremas ayudan a realizar masajes prolongados, las buenas cremas de masaje no son grasas y permiten hidratar la piel mientras la calman.

Mobiliario

El equipamiento de la clínica es esencial, para garantizar un buen servicio tendrás que contar con el siguiente mobiliario clínico:

  • Camillas de fisioterapia: es esencial que la camilla que elijas sea firme y no se deforme con el tiempo, puedes elegir una camilla fija o una eléctrica. Si haces consultas a domicilio, la camilla plegable será perfecta de manejar.
  • Cojín para masaje: el cojín permite que el paciente se ubique en la posición perfecta durante toda la sesión, es esencial que garantice que la columna vertebral esté en una posición relajada.
  • Lámpara de infrarrojos y de reconocimiento: la iluminación es primordial en una clínica de fisioterapia, la luz tiene que ser cómoda para el paciente y que le permita al fisioterapeuta hacer buenos diagnósticos. La lámpara de infrarrojos permite aliviar el dolor de reumatismos y rigidez muscular.
  • Taburete: es el mobiliario más básico de cualquier fisioterapeuta, le permite realizar las sesiones sin tener que agacharse continuamente y se puede mover con comodidad por la sala.

Material para fisioterapia deportiva

La fisioterapia también está unida al mundo del deporte, se conoce como fisioterapia deportiva. Esta técnica está orientada hacia la prevención y recuperación de lesiones, así como la realización de tratamientos de recuperación muscular.

Máquina de presoterapia

La máquina de presoterapia es una de las técnicas más comunes de recuperación muscular, se utiliza principalmente para estimular los músculos después de un entrenamiento físico intenso, ayuda a combatir el cansancio y los prepara para una nueva jornada deportiva. Esta máquina es una técnica de recuperación muscular activa, es decir, el deportista intenta activamente recuperarse tras el ejercicio y se prepara para una nueva sesión.

Entre los beneficios de la máquina de presoterapia destaca por la reducción del riesgo de lesiones por cansancio, el mayor rendimiento de los músculos e incluso su mayor flexibilidad. Todo esto provoca que el rendimiento deportivo sea mayor.

Electroestimuladores

Esta técnica es muy utilizada en la fisioterapia dentro del ámbito del deporte, está basada en provocar la contracción muscular mediante una serie de estímulos eléctricos de muy baja potencia. Esto permite estimular una contracción en los músculos de forma similar a un entrenamiento deportivo.

Ultrasonidos

La máquina de ultrasonido se utiliza en fisioterapia para tratar lesiones musculares, de articulaciones o de tendones, se aplica de forma continuada durante 6-10 minutos. Los ultrasonidos liberan calor localizado en la zona afectada, lo que mejora el flujo sanguíneo.

Patologías que se tratan en la fisioterapia deportiva

La fisioterapia deportiva es una rama muy importante dentro de esta técnica médica, permite detectar o prevenir lesiones deportivas y favorece la creación de tratamientos fisioterapéuticos para la recuperación. Podemos distinguir los siguientes tipos de lesiones que trata la fisioterapia deportiva:

  • Lesiones articulares: esguinces de diferentes tipos y gravedad, condropatía rotuliana, capsulitis o bursitis, entre otras dolencias.
  • Lesiones óseas: encontramos todo tipo de lesiones que provoquen un daño en un hueso, desde un esguince o una luxación hasta fracturas o desgarros de diferente gravedad.
  • Lesiones musculares: contracturas musculares, sobrecargas por deporte continuado o levantar demasiado peso, roturas fibrilares, tendinitis, hombro doloroso, fascitis plantar o epicondilitis, entre otras dolencias.
  • Lesiones de ligamentos: las lesiones ligamentosas son similares a las lesiones articulares, aunque, como su propio nombre indica, estas lesiones se producen en los ligamentos (unen los huesos permitiendo que no se desplacen y las articulaciones se muevan libremente).
  • Lesiones tendinosas: las lesiones tendinosas son muy similares a las lesiones musculares, aunque en este caso predomina especialmente la tendinitis (inflamación o irritación de un tendón en su unión entre el músculo y el hueso generando dolor en toda la articulación).