Prueba de 15 días

Las altas temperaturas y una mala circulación sanguínea pueden provocar que algunas personas sufran hinchazón tanto en las piernas como en los pies. A estos signos se les conoce como edema periférico y consiste en una acumulación excesiva de líquido en la parte inferior de las piernas y en los pies.

De acuerdo con los manuales de la Mayo Clinic sobre el Edema, este fenómeno ocurre cuando los diminutos vasos sanguíneos del cuerpo (capilares) experimentan un exceso de presión o daño, provocando una filtración de líquido hacia los tejidos circundantes. El calor ambiental acelera drásticamente este proceso mediante la vasodilatación periférica: un mecanismo biológico donde las venas se dilatan para liberar calor a través de la piel. Al expandirse, las válvulas venosas pierden eficacia y la sangre, luchando contra la fuerza de gravedad, se estanca en las piernas, forzando la salida de los líquidos al tejido..

Principales causas que afectan a la circulación sanguínea

Como hemos mencionado antes, el calor es una de las principales causas que pueden provocar hinchazón de pies, sin embargo, no es el único motivo. Las causas principales que pueden provocar edema por calor, además de las altas temperaturas, son las siguientes:

  • Falta de hidratación: parece contradictorio escuchar a los personales sanitarios decir que es necesario beber más agua cuando tenemos acumulación de líquido. No obstante, la explicación es sencilla, cuando el cuerpo no tiene la suficiente hidratación, retiene el poco líquido que tiene, provocando así el edema periférico.
  • Mala alimentación: los alimentos ricos en sal como los ultra procesados aumentan la retención de líquidos. Por ello, los nutricionistas recomiendan en estos casos tomar más fibra, alimentos ricos en magnesio, potasio y agua, como la fruta (sandía, melón, piña, etc.) la cual nos va a ayudar a regular el desequilibrio de electrolitos que provoca la retención de líquidos, tomar infusiones, disminuir la sal, etc.
  • Exceso de horas de pie o sedentarismo: tanto estar muchas horas de pie como estar muchas horas sentado es contraproducente para nuestra circulación puesto que provoca que el exceso de líquido se acumule en las extremidades inferiores.
  • Pocas horas de descanso: dormir aproximadamente 8 horas es muy importante para evitar cualquier tipo de patología. Concretamente, para la acumulación de líquidos es fundamental puesto que al dormir en posición horizontal suprimimos la gravedad y ayudamos a la circulación de retorno a hacer su trabajo.
  • Sobrepeso: cuando una persona sufre obesidad, los pies y los tobillos hacen más esfuerzo de lo habitual para estar de pie o caminar. Esto provoca un sobre esfuerzo a nuestro aparato circulatorio, el cual, poco a poco va a realizar la circulación de retorno peor que en una persona con un peso adecuado.
  • Cambios hormonales: la menstruación, la menopausia o el embarazo provocan un aumento de la retención de líquidos por todas las fluctuaciones hormonales que se producen en el cuerpo de la mujer.
  • Lesiones o traumatismos: cuando sufrimos una lesión es común que se provoque una inflamación. Pongamos el caso de un esguince de tobillo. Momentos después de una torcedura el pie se inflama. Sin embargo, en este caso esta inflamación no es mala, es un mecanismo de defensa que tiene el cuerpo para que el tobillo esté más estable. Es importante que esa inflamación esté controlada y nunca sea excesiva.
  • Consumos de ciertos fármacos: si cuando consumes ciertos fármacos sufres un empeoramiento del retorno venoso aumentando así a retención de líquidos, es recomendable que acudas a tu médico.
  • Zapatos o calcetines inadecuados. Si utilizas calzado o calcetines demasiado apretados provocan cierta compresión en los tobillos y pies que pueden dificultar el retorno venoso.
  • Diabetes. Las personas diabéticas son más propensas a retener líquidos y sufrir infecciones en los pies.

¿Cómo puede ayudarte la presoterapia de SIZEN con la hinchazón de tus pies?

La aplicación de tecnología de compresión neumática intermitente (CNI) se ha consolidado como una de las mejores herramientas terapéuticas no invasivas para restaurar la dinámica circulatoria. El sistema SIZEN interviene de forma directa en la física del transporte de fluidos corporales mediante los siguientes pilares de eficacia clínica:

  1. El Modo 2: Compresión secuencial fisiológica

    Este programa emula de forma exacta el masaje de drenaje linfático manual. La cámara número 1 (ubicada en el pie) se infla primero; posteriormente se infla la cámara del tobillo, luego la pantorrilla, y así sucesivamente. Al mantener la presión en las cámaras anteriores antes del vaciado completo, se crea un gradiente de presión anterógrado que impide el reflujo venoso. Es decir, empuja el líquido estancado estrictamente hacia arriba, evitando que retorne al pie.

  2. Parámetros clínicos óptimos

    Para un tratamiento seguro en el hogar, se aconseja ajustar la presión entre 30 y 40 mmHg y una duración de sesión de 30 a 60 minutos.

    Estudios de simulación y hemodinámica publicados en la base de datos médica PubMed sobre terapia de compresión demuestran que presiones en torno a los 25-40 mmHg son completamente suficientes y óptimas para contrarrestar la hipertensión capilar venosa y reactivar el drenaje linfático sin llegar a colapsar los vasos sanguíneos sanos superficiales.

  3. Cobertura anatómica

    Para optimizar los resultados, el uso de las botas SIZEN (que cubren desde los pies hasta la ingle) o los Pants Completos (hasta el ombligo) garantiza que el líquido acumulado no se quede estancado en los muslos, sino que sea conducido eficazmente hacia las grandes cadenas de ganglios linfáticos de la zona inguinal e ilíaca para su posterior filtración y eliminación renal. Investigaciones sobre la Compresión Neumática Intermitente en Edemas (PMC) demuestran que estas fuerzas mecánicas externas aceleran la formación de "canales intersticiales rápidos", disminuyendo el perímetro de las piernas de forma drástica.

  4. Ergonomía del tratamiento

    Se debe realizar la terapia en posición de decúbito supino (boca arriba) o sentados con las piernas totalmente estiradas y, de ser posible, con los pies ligeramente elevados a la altura del corazón. Esto reduce la carga hidrostática a cero y maximiza el retorno circulatorio inducido por el equipo.

Hábitos diarios de refuerzo circulatorio

Para maximizar el impacto de las sesiones de presoterapia SIZEN, es fundamental adoptar rutinas complementarias validadas por profesionales de la salud:

  • Pausas activas y movimiento: Consumir un mínimo de 2 litros de agua diarios. Si tu jornada laboral es sedentaria, implementa alarmas cada 2 horas para caminar 5 minutos. Si trabajas de pie, realiza contracciones isométricas de los gemelos (elevarse sobre las puntas de los pies) para activar el bombeo muscular.
  • Actividad física regular: El ejercicio cardiovascular (caminar a paso ligero, nadar, pedalear) eleva la frecuencia cardíaca y la velocidad del flujo sanguíneo, incrementando de manera natural el aclaramiento de líquidos en el organismo.
  • Crioterapia e Hidroterapia de contraste: Realizar duchas alternando agua templada y fría en las piernas, o sumergir directamente los pies en agua fría, induce una vasoconstricción inmediata. Esto reduce el diámetro vascular que el calor dilató previamente, devolviendo el tono a las paredes venosas y aliviando la pesadez de forma instantánea (ver todos los productos de crioterapia).

Como conclusión, podemos decir que sí es cierto que las altas temperaturas provocan un aumento de la acumulación de líquido en los tobillos y en los pies debido a la vasodilatación de los vasos, pero no es la única causa que los puede provocar.